USOS TRADICIONALES EN LA SIERRA D'ESPADÁ.
El parque natural de la sierra d'Espadá se sitúa en el sur de la provincia de Castellón, y a lo largo de una alineación NNO-SSE. Es uno de los espacios naturales mejor conservados de la Comunidad Valenciana.
La superfi cie del parque ed de 31000 hec. Se extiende entre las poblaciones de Montan y Montanejos, en el interior, y la Villavieja en las proximidades del litoral. Chóvar y Eslida tienen todo su término municipal dentro del parque.
La sierra d'Espadá es un gran macizo montañoso con muchas fuentes, barrancos y frondosos alcornoques. Sus características geológicas hacen que se diferencie de otras montañas, porque los suelos de Espadá son rojizos a diferencia de los de las otras montañas, que son de colores blancos y grises calcáreos. Éstas características hacen que la vegetación esté adaptada a suelos ácidos, con lo que tiene una vegetación solo típica de allí.
En la sierra se hacen diversas actividades tradicionales respetuosas con el medio ambiente. Las actividades se han concentrado en la explotación de los alcornoques, para utilizar el corcho. Además de otros productos que se obtienen de la sierra, como son la miel, el aceite, las cerezas, y el agua. También se comerciaba con la nieve de la sierra, o con los minerales.
La agricultura de la zona destaca por la cualidad, no por la cantidad. És una agricultura de secano, ya que el paisaje montañoso no permite construir regadíos.
En la zona hay diversas empresas embotelladoras, ya que el agua de esta zona es baja en cal.
Los recursos de la sierra se han explotado desde hace muchos años, y algunos ya no se utilizan, como las neveras, que se utilizaban para la obtención de nieve, y su distribución entre los pueblos de alrededor. La minería también se explotó, pero en la actualidad ya no se explotan, ya que es muy costoso.
LA MINERÍA.
La extracción de minerales metálicos (cobalto, cinabrio, barita, mercurio...) a cielo abierto o mediante galerías, ha sido frecuente desde la antigüedad.
La sierra d'Eapadá, igual que las montañas del resto de España, son pobres en minerales, y por lo tanto, la extracción de estos, se ha hecho poco a poco, menos rendible. Por eso en la actualidad se extraen minerales de otros países, y las minas de aquí se han abandonado. Solo se abrieron de nuevo, durante el franquismo, ya que las fronteras estaban cerradas.
Las minas empezaron a ser explotadas por mineros asturianos en 1907. En principio solo se trabajaba en ellas, cuando no se podía vivir de la agricultura.
Hoy en día aún se pueden ver las entradas de las minas (que no necesitaban madera para aguantarse por la dureza de sus rocas), y sus caminos, además de restas de vías y vagonetas abandonadas y hornos en donde se separaban el mercurio y el cinabrio.
Todo esto lo pudimos observar durante el viaje de Xóvar.
LAS NEVERAS Y EL COMERCIO DE LA NIEVE.
El clima de la Comunidad Valenciana no es propicio para la conservación de la nieve, y por lo tanto en esta zona el comercio de la nieve creció mucho. Esta nieve se utilizaba para aliviar los calores del verano y también com sustáncia terapéutica.
En la sierra d'Espadá hay 6 neveras, de las cuales hay 3 muy bien conservadas. Un ejemplo de esto es la nevera de Castro, que es la que visitamos.
Las neveras eran circulares y solían tener una cubierta de obra. Alrededor de la nevera, el terreno se limpiaba de vegetación para facilitar la recogida de la nieve. La nieve se depositaba en las neveras para ser vendida durante el verano.
Las neveras se llenaban con diversas capas finas recubiertas de paja de arroz, hasta que el depósito quedaba lleno. Primeramente se cubría el fondo con el material vegetal para aislar la nieve. Después se iban haciendo capas de nieve que eran aplastadas para que ocuparan menos y poder llenar más la nevera. Estas capas se iban aislando con paja, y así sucesivamente hasta que se llenaba la nevera, cosa que pocas veces sucedía. Al final, se cerraba la nevera y desde el exterior se aislaba la nevera también.
Cuando llegaba la época de mayor consumo, por la noche, la nieve se cortaba y con moldes se le daba forma. Después se ponía con mantas o corcho para aislarla y se transportaba. Su traslado hasta el mercado se hacía durantye la noche y con carros o caballería. Aunque iba bien aislada, durante el viaje se perdía entre un 20% y un 30% del producto.
Ésta actividad significaba que durante el invierno, cuando se hacía la parada invernal de la agricultura, hubieran ingresos.
Ésta actividad se hizo rentable ya que había mucha demanda y además hubo un época en la que hubo muchas nevadas.
EL ALCORNOQUE.
Una de las caracteríticas de la sierra son los bosques de alcornoques. Éstos árboles necesitan lluvias abundantes, cosa que solo se da en la zona de la Comunidad, y hace que éste árbol ne sea muy frecuente en la zona.
El alcornoque es un árbol que puede llegar a los 20 m., y que normalmente suele ser más ancho que largo. Sus hojas siempre están verdes, y su característica más llamativa es la corteza, el corcho. Éste protege al árbol del fuego.
El corcho es fácil de obtener, aunque su extracción del árbol se hace cada 12 o 13 años durante los meses de junio a septiembre. El corcho se extrae de la misma manera que hace 200 años.
El corcho se utiliza mayoritáriamente para la fabricación de tapones de corcho para botellas de vino. Hay diversas fábricas de éstas en Xóvar. Nosotros visitamos una de ellas.
Durante las últimas décadas, su explotación ha ido a menos ya que ya no es rentable, porque es más costosa su extracción y porque los salarios de los trabajadores han subido. También los árboles han envejecido y su corcho no es tan bueno. Todo eso ha sido agravado por la cantidad de incendios que han habido ultimamente.